Web 2.0 y excedente cognitivo.
Copyright foto de T. O'Reilly:James Duncan Davidson.
Acaba de terminar en San Francisco la O'Reilly Web 2.0 Expo, un evento co-producido por O'Reilly Media y TechWeb dedicado obviamente al mundo de la web colaborativa. En su presentación, Tim O'Reilly destacó una vez más el poder de la red para construir una inteligencia colectiva. Los ejemplos de aplicaciones colaborativas y mashups crecen a ritmo acelerado, desde sistemas para mapear los procesos de deforestación hasta aplicaciones comerciales. Según O'Reilly:
"The real heart of Web 2.0 is collective intelligence, which I have defined as harnessing the network effect to build applications that get better the more people use them... Applications that are built on open, decentralized networks actually lead to new concentrations of power."
O'Reilly reivindicó el ejemplo de Google, una empresa que tuvo la capacidad de entender el valor de los enlaces creados por los usuarios para potenciar su motor de búsqueda (y su máquina de hacer negocios). El creador del concepto de web 2.o instó a las empresas a abrirse:
"Enterprises really are starting to understand that Web 2.0 is about turning themselves inside out ... opening themselves to the world in new ways."
Otro de los invitados en la Web 2.0 Expo era Clay Shirky, un profesor de la New York University que acaba de publicar Here Comes Everybody: The Power of Organizing Without Organizations. Ayer acabo de comenzar a leer este libro, una obra que está -al menos por lo que pinta en sus primeras páginas- dentro de la línea de las multitudes inteligentes de Howard Rheingold y otros textos dedicados a las plataformas colaborativas. Apenas lo termine escribiré una reseña para Digitalismo.
En su intervención en la Web 2.0 Expo Shirky dejó caer un par de sorprendentes ideas, por ejemplo el concepto de excedente cognitivo (cognitive surplus). Según este periodista e investigador el bienestar que se vivió durante la posguerra en los Estados Unidos generó mucho tiempo libre que se llenó con comedias televisivas en prime-time. De esta manera los ciudadanos del país más rico del mundo llenaron sus momentos de ocio -que no eran pocos- con horas y horas de teleseries tipo I Love Lucy o Cosby. O sea, el excedente cognitivo se gastó en el consumo individual de estas comedias que poco aportaban a la construcción social.
Con la llegada de las tecnologías participativas ese excedente se vuelca en la producción colaborativa y la construcción de entornos sociales donde se comparte información. Según Shirky detrás de la Wikipedia hay 100 millones de horas de trabajo cognitivo, mientras que sólo en los Estados Unidos se miran más de 200.000 millones de horas anuales de televisión cada año ¿Se imaginan cuántas Wikipedia se podrían hacer con tantas horas?
El concepto de excedente cognitivo es realmente interesante -si el proyecto SETI aprovecha la capacidad ociosa de nuestras computadoras cuando no las utilizamos, ¿por qué no poner a trabajar la cabecita o compartir información durante los momentos de ocio?- y seguramente volveremos a él en otras ocasiones. Lo que nos queda claro es que conceptos y oposiciones como público/privado, trabajo/ocio, etc. quedan cada vez más desdibujadas y necesitan ser revisitadas en clave teórica.
Más info:
- El artículo 'Revolutionary' collective intelligence of users touted at Web 2.0 Expo de Heather Havenstein en Computerworld.
- Conferencia de Shirky en la Harvard Law School.
Etiquetas: ciberculturas, televisión, web 2.0











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